¿Tu PC se calienta más de la cuenta y el ventilador no para de rugir?

Es hora de cambiar la pasta térmica.
Este bote de 100g te dará para muchas aplicaciones.
Es una pasta de silicona de alta conductividad térmica, que no se endurece con el tiempo y aguanta desde -50°C hasta 280°C.
Viene con una espátula para aplicar la cantidad justa (un granito del tamaño de un guisante suele ser suficiente).
Lo importante es extenderla bien y que cubra toda la superficie del procesador o chip, pero sin pasarte, porque si pones demasiado puede aislar en vez de conducir el calor.

Es compatible con CPUs, GPUs, fuentes de alimentación, chips de iluminación LED, discos duros… básicamente cualquier componente electrónico que necesite evacuar calor.
Si hais overclocking o usas el PC para gaming o edición, una buena pasta térmica es clave para mantener temperaturas bajas.

Es blanca, no conductora eléctricamente (así que no cortocircuita nada si se derrama un poco), y viene en un bote con tapa para que dure mucho.

Úsala con cuidado, evita el contacto con la piel y los ojos, y guárdala en un sitio seco.
